palo navegando

De tal Jaime, tal Jaime; y se me clavó.

  Claro claro… la astilla. Se me clavó la astilla. Me dice: “Voy a Vigo, ¿te apetece venir a…?” – ¡Sí claro, allí estaré! Arranqué desde Ferrol, y conduje 2 horas por autopista hasta el lugar donde Jaime sería el ponente de una charla privada sobre adaptación al mundo digital dirigida a empresarios. ¿Dudarías en…